Se suponía que la estrategia diseñada por el otrora niñero de Marco Enríquez-Ominami  (y además actual Presidente del PPD), mister Pepe Auth, que como era de esperar incluía una astuta maniobra comunicacional, no tuvo la recepción que esperaban los dirigentes del instrumental partido político y es que invitar al ex candidato presidencial a analizar los resultados de las pasadas elecciones en el Concejo General pepedé,  plantaba un golpe mediático de proporciones que, de haber cuajado, daría la impresión de que MEO apoyaría a Eduardo Frei en la carrera presidencial o, en el peor de los casos, auspiciaría el salvavidas político de Auth frente a los cambios que se aproximan.

Fiel a su fallo anterior, Enríquez respondió a la invitación con un respetuoso gracias, pero que no iría a la reunión, por lo que sólo después del 17 de enero estaría en condiciones de sentarse a hablar con sus amigos del PPD. Por consiguiente, podríamos decir que lo hecho hasta este minuto por parte del ex candidato es su máximo esfuerzo, así que por majadero que suene, no hay espacios para más generosidades del amo del 20%, salvo por la pública resistencia de llamar a votar por Frei o Piñera. De hecho, MEO profundiza sus diferencias con el abanderado de gobierno al reiterar (vía Twitter) que durante la campaña pasada, el Senador se esforzó en decir que para gobernar se necesitaban equipos y que él no los tenía; pero ahora, ohhhhhhh, milagro, se regocija en fichar a un par de inexistentes colaboradores.

Pero las esperanzas (o porfía) de Pepe Auth son a toda prueba y parece que no basta un desaire para desanimarlo. En ausencia del díscolo Diputado aplacará los ánimos con un voto político del Concejo, tado para destacar el valor y el rol que cumplió y cumple Marco Enríquez-Ominami en la política chilena. Acciones todas, hay que decirlo, muy distintas a las verificadas por Camilo Escalona en el PS y Juan Carlos Latorre en la DC, quienes no dan su brazo torcer y prefieren se les cierren las puertas definitivamente al insolente “marquito”.

Pero sigamos con las picardías de Pepe Auth. El PPD, además de lo dicho, subirá la apuesta con una solicitud “zanahoria”. Una idea bastante más meditada que la solicitud de la DC de imitar a Piñera con el bono marzo. Los pepedés ablandarán a Eduardo Frei para que se matricule con el eslogan de “gobierno de unidad” y así sensibilizar a los meístas. ¿Ofrecerán ministerios?. ¿Algún mea culpa?. Podría ser, pero de seguro que Marco rechazará cualquier intento de domesticación, dejando todo nuevamente en cero, salvo por el detalle de que prosperen o no los esfuerzos del PPD, estos quedarán como el partido bisagra de la Concertación y bien instalados para encabezar, desde dentro, el deseo de renovación y cambio que tanto piden los electores.

Mientras Pepe Auth procede sin obstáculos con su plan salvavidas, lo malo para Eduardo Frei es que este tipo de mejunjes sólo distraen al votante y perjudican los esfuerzos de su equipo y el Gobierno de concentrar los dardos contra Sebastián Piñera. Es decir, Pepe mantiene abierto el frente interno.

Lo que parecen no comprender (o ver) los muchachos en el comando oficialista es que Pepe Auth se dio cuenta hace ya un rato que es muy difícil cumplir con el objetivo de ganar en enero, por lo que es mejor y más rentable abocarse a salvar lo que queda de partido (mal no le fue en las elecciones), reposicionarlo aislándolo de la polémica y de paso quedando él mismo, cualquiera sea el escenario, como la figura con mejor posición de liderazgo.

Son alrededor de 950.000 mil votos los que separan a Frei de La Moneda. Si tomamos en cuesta los datos entregados por la última encuesta de la Universidad del Desarrollo en cuanto a que cerca del 80% de los electores ya tiene su decisión tomada y tan sólo el 14% aún tambalea, se entiende (o justifica) el cambio de prioridades para el PPD, ¿o no?.

RSS

Creo que a nadie debería sorprender que los medios de comunicación se ocupen por mencionar las tensiones, berrinches y tirones que se suscitan al interior de los partidos políticos que integran la Alianza del nuevo gobierno y es que ante la ausencia de una Concertación lúcida y coordinada, aunque algunos insisten en decir que es una tregua sólo producto de las merecidas vacaciones, los espacios periodísticos están siendo bombardeados y ocupados mayoritariamente por un solo sector.

Estoy seguro que si la Concertación no estuviese tan desconcertada, los berrinches internos en Renovación Nacional y la UDI no serían noticia de primera plana, a lo más disfrutarían de una cuña o caluga tipo copucha. Un ejemplo cinematográfico de esta situación es la historia encarnada por Michael Douglas en la película The American President, una comedia livianita pero que muestra cómo podría influir en los medios de comunicación la ausencia de contrapeso político. El problema para la Concertación es que no cuenta con los servicios de Michael J. Fox (el astuto asesor de Douglas).

Ni siquiera el Gobierno de Michelle Bachelet ha sido capaz de generar una agenda que signifique una alternativa seductora para los medios. No soy periodista pero supongo que, a menos que la Presidente anuncie qué hará después de dejar La Moneda, no parece muy sexy para los editores periodísticos cubrir con enjundia las giras de despedida de la mandataria.

Pero bueno, ya que el temita de las pataletas copó la agenda, tomémonos un segundo para responder una simple pregunta: ¿Son inéditos los chispazos de exaltación en nuestra política partidista?.

Para nada. Este tipo de discusiones no son nuevas y es comprensible que en época de elecciones internas las diferentes posiciones intenten colocar sus puntos sobre la mesa. Algunos realizan esto con una brutalidad innecesaria, pero se justifica por la intervención de asesores que aún sostienen que cuando estás en desventaja, una de las mejores estrategias es gritar más fuerte.

En la UDI los ánimos se calmaron ni bien el Senador Pablo Longueira anunció que apoyaría la reelección de Coloma. Eso, a menos que Kast convenza a los disidentes de volver a la carga, debería dejar las cosas zanjadas en la casa de Av. Suecia.

En el caso de RN las cosas son más simples aún, ya que nada hace pensar que logre surgir una lista realmente competitiva para derrotar a Carlos Larraín, quien además de poseer un peso intelectual desequilibrante y un sex-appeal político envidiable, ha logrado significativos triunfos electorales a la cabeza del partido, cosa que ninguno de los nombres que suenan en los medios podría esgrimir a mi juicio.

Pero estos asuntos internos también inquietan a los partidos de la Concertación y aún que los micrófonos y lentes no los enfoquen, socialistas, pepedés, radicales y democratacristianos viven por estos días sus propias disputas. Autoflagelantes, autocomplacientes, chascones y liberales se comen las uñas por mejorar sus posiciones de influencia, salvo por el hecho de que dichos partidos no tienen que cargar además con la configuración del equipo que gobernará los próximos cuatro años.

Algo de esto salpicó un diario al salir Pepe Auth a declarar su intención de volver a la Presidencia del PPD si el Laguismo continuaba con sus intentos de apoderarse del partido.

En fin, ya veremos que pasa con todo esto, mientras las pequeñas olitas tendrán su oportunidad de transformarse en devastadores tsunamis.

RSS