El Decano de la Escuela de Graduados de la Universidad Andrés Bello, Franco Parisi, habla del futuro y de las posibilidades que se presentarán a Chile en materias económicas. 

RSS

El periodista Juan Manuel Astorga realiza una crítica respecto de los temas que no se están tocando en vista de la evolución de la pobreza en Chile.

RSS

En una detención del bus en el Centro de la Calera, mientras viajaba a La Ligua, no quise bajarme ya que la lluvia arreciaba y se había convertido en un verdadero aguacero, con un pañuelo desechable limpie el empañado vidrio para mirar, en ese momento paso un niño de unos 7 años totalmente Empapado, en Short, Polera y a Pie Pelado a pesar del frío y la lluvia, me llamo mucho la atención sus pies, casi rojos, mientras saltaba alegremente, concluyo esto por la sonrisa que en ningún momento se fue de su alegre rostro, mientras la gente pasaba imperturbable por su lado, sin ofrecerle y menos darle algún tipo de abrigo.

Esta “Anécdota” se podría considerar Normal si nos ubicamos en la mitad del Siglo Pasado en donde la Pobreza estaba normalmente inmersa en los miles de cites que existían en todas las Ciudades del País y se caracterizaba por la falta o ausencia total de lo más básico para sobrevivir, peor aún a la hora de vestirse o arroparse, ahí un par de Zapatos era un bien escaso.

La Pobreza tomo importancia mediática, transformándose en un tema de actualidad gracias a la manipulada encuesta Casen, que mide la Línea de la Pobreza según una irreal canasta básica que en nada se relaciona con la variación real del precio de los alimentos y servicios, que dependen también de otros factores como el precio de los combustibles, que encarecen generalmente el valor de los fletes, menos aún con la variación del IPC, que es solo un índice artificial y mentiroso que solo alimenta la parafernalia comunicacional de los Gobiernos de turno y en donde los Pobres solo son cifras y porcentajes pero que generan votos comprables al mejor postor.

La encuesta Casen muestra solo la Pobreza Farandulera, la Pobreza de Videos y Fotos Sensacionalistas, para Diarios, Reportajes y Noticiarios Amarillistas, esa que es el Caldo de Cultivo para seguir creando nuevos subsidios, bonos limosna, esa Pobreza en donde el Pobre debe seguir siendo un Ser que de lastima mediática y su Pobreza Perpetuarla para justificar Seudo Programas Sociales creados por los Apitutados Políticos de turno y en donde la Inversión Social en un gran porcentaje se diluye inmisericorde en la Clásica Burocracia, Gastos Administrativos y Sueldos Millonarios, quedando solo las Sobras para las necesidades reales de los Mediáticos “Más Vulnerables”.

Para todos los Estamentos Institucionalizados la Pobreza es Conveniente, para la Política es conveniente para desviar fondos Públicos al crear inútiles Programas, Estudios o Encuestas que obviamente son encabezados por los mismos y eternos actores políticos, estos mismos pobres que obviamente son además Ignorantes Perpetuos por acceder solo a una Educación de mala calidad y no ser participes en la distribución de las ganancias, lo que no les permite crecer en igualdad de condiciones, por ser Ciudadanos de segunda clase, mientras para la Iglesia Institucionalizada la Pobreza es Conveniente para crear Fundaciones, Centros u Hogares “Sin Fines de Lucro” pero en donde sus Directores tienen sueldos en Millones de Pesos, aparte que a la Iglesia  además de Pobres también le conviene “La Ignorancia” y así eternizar su también Mentira Divina que le ha dado Millonarios Dividendos por más de 2.000 Años, explotando la Ignorancia de la Dependencia Mental Generalizada.

El Sistema Seudo Democrático, Seudo Liberal y Degeneradamente Inequitativo en el cual vivimos y que rige inexorable nuestros destinos “Nunca” buscara una Solución Definitiva al problema de la Pobreza ya que los Pobres son “Utiles” a este perverso medio de vida, tampoco existe nadie en el sistema que tenga la más minima intención de hacer cambios reales para eliminar este flagelo que va a seguir siendo “Conveniente” para todas las Cúpulas y Elites de nuestro País y del mal llamado Mundo Civilizado.

RSS

Con respecto a la Encuesta Casen, el Senador Chahuán recordó la importancia de abordar el tema de la pobreza para terminar con ésta y con la desigualdad de ingresos que existe.

RSS

Los resultados de la encuesta CASEN vuelven a poner en el ojo del huracán una dura realidad: muchos chilenos y chilenas, muchísimos, viven en condiciones indignas, sin lo más básico para llevar una vida mínimamente íntegra.

Como era de esperarse, muchos han vuelto a hablar sobre la importancia de tomar conciencia de este drama que afecta a tantos compatriotas. Pero claramente no basta con tomar conciencia. Es imprescindible y urgente desplegar esfuerzos reales y cotidianos para combatir el drama de la pobreza, especialmente considerando que nuestra generación está marcada por el fenómeno del voluntariado, socialmente validado y promovido en la actualidad, en especial después del 27F.

Pero tampoco basta con el voluntariado. Si bien ha sido un importante primer paso para sobreponernos a la apatía, la indiferencia y la comodidad,  hasta el más acérrimo defensor de esas instancias puntuales – y tremendamente valiosas – de ayuda es capaz de percibir su insuficiencia frente al flagelo que azota a Chile. La magnitud del problema exige una segunda etapa, más profunda, que consiste en pasar del voluntariado al compromisariado, es decir, que los jóvenes veamos y adoptemos el servicio a los demás – el auténtico servicio público – como una alternativa válida de desarrollo profesional; como una verdadera ocupación laboral, en la que se pueden desplegar de manera permanente los conocimientos y destrezas adquiridos en la formación técnica y universitaria.

El desafío del compromisariado requiere, en primer lugar, que como sociedad generemos las condiciones necesarias para la profesionalización del voluntariado, facilitando así la creación  de organizaciones sustentables en el tiempo. No es posible que la constitución jurídica de las corporaciones sin fines de lucro demore tantos meses e incluso años en algunos casos; Es inaceptable que el acceso a franquicias tributarias para las donaciones sea tan limitado y exigente (actualmente se exigen plazos de existencia mínimos para optar a ellas); No es razonable que el emprendimiento social involucre tanta burocracia y trámites costosos y desgastantes, que pocos están en condiciones de costear, y que en definitiva constituyen un verdadero desincentivo para desarrollarlo. En IdeaPaís hemos conocido todos estos problemas en carne propia.

Se requiere, además, cambiar los paradigmas con los que en general se mide el éxito o fracaso profesional. Dichos como “cuándo te aburras de jugar, te esperamos en nuestra compañía”, “¿Hasta cuándo piensas dedicarte a puras leseras?” y etcéteras muchas veces son el pan de cada día de quienes optan por camino distinto al tradicional. Esos paradigmas se basan en la equivocada – y a veces egoísta – creencia un joven es exitoso profesionalmente sólo si trabaja en lo privado. Obviamente se puede hacer mucho bien desde una empresa, un estudio jurídico o una consultora, pero siempre y cuando los criterios de desarrollo no sean puramente individualistas; siempre que se tenga a la vista el rol social de la institución y qué puede hacer uno para colaborar con dicho rol. Porque la realización personal exige ayudar a la de los demás (eso es el bien común); porque el verdadero éxito es contribuir a generar una sociedad en la que todas las personas puedan acceder – realmente y no sólo en el papel – a un desarrollo acorde a su humanidad. Y eso implica escapar a las lógicas preestablecidas.

Todo lo anterior sólo será posible si somos capaces de darle un sentido profundo al anhelo de transformar Chile. Como nos decía Benito Baranda hace unos días, en un encuentro con jóvenes líderes de distintos voluntariados, la sociedad necesita agentes de cambio con ideales de fondo, que les permitan sobreponerse a las frustraciones y caminar con un norte claro, capaz de entusiasmarlos y comprometerlos. Los servicios puramente materiales tienen corta duración porque, pese a su valor, se promueven como algo puntual y excepcional que no alcanza a clavarse perdurablemente en el corazón de los voluntarios. Tenemos, entre todos, que llenar esas energías con una visión de sociedad que tenga como centro al auténtico desarrollo integral de cada persona; tenemos que comprometer y comprometernos de por vida, de modo que los “sacrificios” sean una minucia en comparación con el sueño que inspira y mueve a trabajar por los demás. En definitiva, el “cómo” de la técnica debe ceder ante el “por qué” de los ideales, para que el “cuánto” del esfuerzo se amplíe y profundice en el tiempo.

Con todo ello presente, deben ampliarse las vías de acceso a lo público, para ser capaces de cubrir la diversidad de perfiles y aptitudes, porque los jóvenes se caracterizan por ser creativos e innovadores, por construir los caminos y las formas desde sus particulares vocaciones. Las rutas estancas no responden a esa realidad y progresivamente irán quedando en desuso. Tenemos que aspirar a que, teniendo al desarrollo humano como meta colectiva, valoremos la heterogeneidad de los medios que se emplean para dirigirse a ella.

En síntesis, el paso de la voluntad de ayuda puntual al compromiso profundo y de por vida de servir a los demás exige espacios sustentables, condiciones sociales perdurables, ideales de fondo claros y coherentes, y jóvenes que se entusiasmen con romper las consignas imperantes. La búsqueda de la circunstancia ideal estará siempre plagada de excusas y postergaciones. Dada la urgencia, el momento es hoy. Es hora de atreverse.

 Columna originalmente publicada en www.ideapais.cl.

RSS